Friday, May 30, 2008

el trabajo de las ideas




Cualquier tipo de cultura que traiga consigo el próximo milenio deberá terminar con el concepto Arte tal como lo entendemos en la actualidad. La desaparición del arte como mercancía o producto de consumo será necesario para que el hombre recobre la confianza en sí, de lo contrario el arte se convertirá en otra distracción más.

En ese sentido cito a David Byrne cuando dice: “En el futuro la televisión será tan buena que la palabra escrita funcionará como una forma artística”.
Los artistas de hoy estamos a la expectativa, probando nuevas propuestas que permitan trascender la ortodoxia de nuestro tiempo y acostumbrarnos a la idea de que el arte desaparecerá y dejará su lugar a un culto del que ojalá todos participemos.

Hay artistas como Eloy Tarcisio que ya trabajan con esa idea y hay quienes creen en su obra como la expresión de culto (entiéndase esto último como algo que provoca introspección, meditación o alejamiento del materialismo). A esta gente es a la que se dirige Eloy. Su forma de trabajo recuerda a la del apóstol que para creer tenía que ver y tocar.

Es un hecho que las obras del hombre y la naturaleza que más despiertan la emoción estética (la cual puede moverse entre lo sublime y lo obsceno) son aquellas con las que nos sentimos identificados. Sentimos la presencia de algo más que los materiales, una especie de espiritualidad emanada de los mismos, pero también los sentimos parte de algo superior a nosotros. Nos identificamos con el artista que pone ante nuestros ojos un objeto que nos dejará una impresión perdurable, entonces ¿qué es más importante, la obra o la impresión que nos deja? Creo que ambas son importantes para el artista que anhela producir algo que deje una huella.

La casa de Eloy Tarcisio es una capilla, en sus paredes cuelgan trabajos impresionantes. En su estudio Eloy es un chaman que tiene pies y manos cubiertos de sangre y trabaja sobre una tela. La imagen del estudio como capilla y la del artista como creador y creyente solitario llevan a pensar en lo deseable que sería vivir un futuro en el que el arte no fuese un producto más sino un ejercicio purificador.


José Manuel Springer
crítico de arte
México 1992

códice de Identidad

de la idea a la práctica
taller con Eloy Tarcisio






investigación
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ejecución
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montaje
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celebración
y presentación al público

Thursday, May 29, 2008

Eloy Tarcisio


foto P.M.



Un fuereño que se convirtió en anfitrión. Eloy Tarcisio hizo con nosotros, algunos artistas locales, que lo acompañámos en esta sensorial aventura , algo que solo el arte puede lograr, sentir como si fuera la vez primera , nuestro día a día.

Gracias Eloy por recibirnos en tus momentos !

P.M.

Códice de Identidad

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Los materiales y su habla nativa, el habla a través de la memoria del que ha vivido el lugar y la idea de conjugar estos distintos elementos.
En mi región los nopales, las tunas y los magueyes tienen una habla reflejada en mi cotidiano andar y se ve reflejado en todos los que habitan en mi ciudad.
En Hermosillo ¿qué es lo que unifica e identifica? El cliché se queda fuera de toda posibilidad de descripción, es la cultura que día con día se hace la que nos permite dar un vistazo a los valores de la identidad de esta región, no solamente es aquello que forma parte de la guía de turistas, hay en lo cotidiano más que eso, no hay que esperar que nos lo digan sino también tenemos que hacer un esfuerzo por encontrarlo y relacionarlo con aquello que nos identifica y nos hace hermanos, padres e hijos, tíos, abuelos , compadres , amigos, conocidos , etcétera.
Esta es una exposición que hay que ver con los sentidos, hay que acercarse a leer con el olfato y el oído, abrir todos los sentidos y dejar que estos dialoguen entre sí.
Me han acompañado en la definición de los contenidos y el análisis de la estructura conceptual de la obra un grupo de artistas locales que habitan y pertenecen a esta región.
El habla de los materiales es el habla de ellos a través de una idea mía, es lo que se presenta al público, mi punto de vista en la óptica de amigos de este lugar.

Eloy Tarcisio

Para ver mas de este artista da click aquí.




Equipo de investigación y realización
Alejandra Sandoval
Paula Martins
Alejandra Dessens
Gissel Rascón
Marisela Moreno Cano
Graciela Galaz Vargas
Miguel Fernández
Cvarlos Iván Hernández
Lucia Perneye Valencia
Febe Corrales Alday
Carlos Amador Rodriguez García
Abril García
Esteban Moreno Soto
Dario Val


En la sala de arte del Instituto Sonorense de Cultura , en el marco de las Fiestas del Pitic.

Friday, May 09, 2008

desde mi ventana

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Fotos P.M.

Desde mi ventana,tarde de Mayo.


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Wednesday, May 07, 2008

de los colores

El color, hijo de la luz, y yo, hemos compartido toda una vida, si bien yo lo he adorado siempre y él me ha ignorado. Porque los colores no piensan. ¿O sí piensan? Más de una vez he dicho que el paraíso, para un pintor, debe ser el lugar donde se dan todos los colores que están más allá del ultravioleta, y más acá del infrarrojo. También, lo que es obvio: que no le fue permitido, a ningún color, existir y valerse por sí mismo: el color sólo vive en las formas de las cosas, sujeto al tamaño de éstas, a su longitud, su volumen, su superficie. De esta manera, el naranja nunca es más grande que la fruta fragante que cubre, ni el azul más pequeño que el cielo en el que se desbalaga.


Hasta aquí la lógica. Pero la poesía, cuando no quiere, no tiene lógica, o la envuelve en una túnica de luz y la lanza al vacío. De pronto, en un poema-tributo que Paz dedica a Joan Miró, los colores adquieren vida propia, casi humana: el rojo es un ciego que abre los ojos, el negro un sordomudo que balbucea algo incomprensible, y el azul se levanta. Después, los tres juntos, el azul, el rojo y el negro, corren por los prados.

...

... me permití arrancarlas de los poemas y entretejerlas a mi arbitrio, hacer un collage :

un ramo de caballos color de sol y yeguas de ámbar y mariposas de obsidiana, de silencios que se esparcen en olas verdes y de altos gritos amarillos y noches de jade que giran lentamente sobre sí mismas, y truenos verdes. Un ramo, o un río, un torrente por donde corran las armas rojas del otoño y transiten verdes oráculos, un río que se derrame en cascadas de sílabas azules, y desemboque en el esplendor del día:
de ese

"¡Día, redondo día, luminosa naranja de veinticuatro gajos, / todos atravesados por una misma y amarilla dulzura!"




Fragmento del artículo
Los privilegios de Octavio Paz
por Fernando del Paso



artículo completo :
http://www.letraslibres.com/index.php?art=8705

Sunday, May 04, 2008

aroma



aroma de café con cielo
Foto P.M.

Domingo 4 de Mayo

Friday, May 02, 2008

un secreto




No es que las piedras sean mudas;
sólo guardan silencio.

Humberto Ak´Abal



A estas dos las sorprendí contándose un secreto.
foto P.M.